Bulos,
noticias falsas y medias verdades (o mentiras) han cobrado en los últimos
tiempos un protagonismo exponencial. Nacen, crecen, se reproducen y difunden
con facilidad, y cada vez es más complicado (si no imposible) darles muerte y
hacerlas desaparecer. Los hay (no vamos a descubrir nada) quienes se han
abonado a generarlas. Y entre tanto ruido, tanto ansia por ser el primero en
dar la primicia, tanta falta de tiempo para contrastar y tan pocas ganas de
hacerlo en algunos casos, se aceptan como válidas informaciones que no lo son, pero
que se viralizan por medios online y redes sociales a toda velocidad.
En
este maremagnum, las fotos son en muchos ocasiones las portadoras de falsedad:
porque “una imagen vale más que mil palabras” y aporta un rasgo de certeza, a
pesar de ya sabemos desde hace tiempo que se pueden alterar y modificar sin dificultad,
a gusto del manipulador. Y porque en la mayoría de los casos, para falsear una
imagen ni siquiera es necesario trucarla: basta con descontextualizarla,
abstraerla del entorno, cambiar la fecha en la que fue tomada o no citarla,
obviar un encuadre, cambiar el foco de atención.
Por
eso, no está de más recordar que (más allá de memes y otras hierbas) es
relativamente sencillo comprobar la veracidad de una imagen, saber si se
publicó antes en algún medio online (cuándo y dónde), quién fue su autor, cómo
se tomó, si formaba parte de una foto con otro encuadre, si se ha sufrido
alguna variación respecto a la original. En definitiva: si es de fiar.
Aquí
tienes tres formas de comprobarlo.
1. Búsqueda
inversa de imágenes en Google
La
opción más conocida y rápida: nos permitirá descubrir la fuente original de una
imagen, la fecha aproximada en la que se publicó online por primera vez, dónde
se ha replicado, otros tamaños de esa imagen y fotos similares (incluyendo las
previas a su manipulación). Solo hay que ir a https://images.google.com e insertar la
URL de la imagen o el archivo fotográfico: el sistema devolverá todos los
resultados relacionados. A continuación, mediante al búsqueda avanzada puedes
ordenarlos por fecha, averiguar cuándo apareció inicialmente y hacer
seguimiento de las alteraciones. Incluso, restringiendo los resultados por
idioma o región, trazar la ruta que ha seguido en su viralización.
2. TinEye
Una
alternativa a la búsqueda inversa de imágenes de Google, con un mecanismo de
búsqueda similar… y en ocasiones incluso más efectivo. A mí, al menos, me ha
ayudado a identificar el origen de una foto supuestamente actual, pero
publicada hace cinco años, más rápido que con Google. Lo tienes en: https://www.tineye.com/
3. Exif
Viewer
Para
conocer los datos EXIF de la foto, si ha sido sacada con cámara digital o con
smartphone, según sus metadatos: fecha y hora en que fue sacada, configuración de
la cámara digital que se utilizó y localización según el GPS conectado a la cámara,
por ejemplo. OJO: Facebook y Twitter elminan por defecto los datos EXIF de las
fotos que los usuarios suben a sus plataformas. Solo tienes que subir el
archivo o la URL de la foto a: http://exif-viewer.com/
Y tú,
¿qué otras formas de identificar fotos falsas conoces?
Foto:
FreeDigitalPhotos
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