El 14 de octubre LinkedIn implantó las nuevas
configuraciones para los grupos, y de inmediato se apreciaron los primeros
resultados: el número de grupos de esta red social ha pasado de más de 2,2
millones en septiembre de 2015, a poco más de 1,2 millones ayer. Casi un millón
de grupos ha desaparecido de sopetón. ¿Qué ha ocurrido?
Ha sucedido que casi la mitad de los grupos que existían en
LinkedIn eran “sólo para miembros”, es decir, grupos cerrados en los que para
poder leer y consultar los debates debías formar parte del grupo, o solicitar
el ingreso. A partir del 14 de octubre, LinkedIn ha cambiado la categorización
de estos grupos y los ha convertido en “no publicados”: ya no aparecen en los resultados
de búsqueda de la red social, ni puedes localizarlos, si no formas parte de él.
Han dejado de existir de facto (aunque sigan operativos).
Es sólo una de las novedades que LinkedIn ha introducido en
los grupos, según ha asegurado la compañía, “para garantizar que sean siempre
el espacio virtual más fiable posible y puedas reunirte con profesionales de intereses
similares a los tuyos”. Pero como con todo cambio, las nuevas funciones
presentan no sólo ventajas, sino también inconvenientes.
Aquí tienes las principales novedades de los grupos de
LinkedIn, y cómo puede afectarte tanto si eres administrador de alguno de
ellos, o simplemente uno de sus miembros.