LinkedIn es la mayor red social profesional del mundo: 380 millones de usuarios a julio de 2015. Es una red social, sí, pero es también algo más: una gran base de datos profesional, una plataforma de búsqueda de empleo y captación de talento, un entorno en el que mostrar (y hacer valer) conocimientos y aptitudes, un nicho para la identificación de contactos comerciales o de negocio, el ámbito en el que empezar a crear, proyectar y fortalecer tu marca personal, mantenerte al tanto de tendencias en tu sector, estar al día de novedades, impulsar tu carrera profesional y activar tu red profesional.
LinkedIn es, además, una de las redes sociales que más está creciendo en España: ha pasado de 3,5 millones de usuarios en 2012 a más de siete millones en 2015. Ya sea por la crisis económica de los últimos años y la acuciante necesidad de encontrar empleo, o por la madurez y amplia penetración de los social media que el país ha experimentado, lo cierto es que LinkedIn es, junto con Twitter y con Instagram, una de las tres redes que más ha crecido en número de miembros también en el último año. Según el “VI Estudio de Redes Sociales en España de IAB Spain” publicado en enero de 2015, el 31% de los usuarios españoles de Internet utilizan esta red, 9 puntos más que el año anterior.
Pero
en LinkedIn no se trata de estar por estar: se trata de gestionar tu
perfil profesional, accionar tu red profesional, mantenerte activo con una meta
determinada. Cualquier función y categoría profesional tiene cabida en esta
plataforma, pero las expectativas, objetivos y actitudes condicionarán el
resultado.
Si te estás planteando dar el salto a esta red, o si ya estás
presente en ella, comprueba que no cometes alguno de estos 13 errores.
1. Actuar como en
otras redes generalistas en las que ya participas
LinkedIn no es Facebook, ni Twitter ni Instagram, no por su
diseño y funcionalidades, sino por el contexto en el que desarrollas la
actividad: de profesional a profesional. Estás en un entorno B2B en el que tus
contactos no esperan que te dirijas a ellos como a un amigo, ni les interesa
ver tu última foto de las vacaciones, ni mucho menos saber qué estás cocinando
(excepto que seas un chef, por supuesto). En LinkedIn no existe el “Me gusta”,
sino “Recomendar”, un pequeño matiz de léxico que marca una gran diferencia.
2. No completar bien
tu perfil
Es tu carta de presentación, donde muestras quién eres, qué
has hecho hasta ahora y hasta dónde puedes llegar. El tipo de foto, cómo está
redactado el extracto, la experiencia profesional, la formación, los premios y
reconocimientos, tus publicaciones… Todo cuenta, comenzando por el título y la
descripción de tu puesto de trabajo actual. Es importante que tengas claro cómocrear un perfil perfecto en LinkedIn.
3. No gestionar tu
perfil ni aportar contenidos
Malas noticias: con tener un perfil bien cumplimentado no
has terminado. Lo único que has hecho es empezar. No tiene sentido crear un
perfil sin darle utilidad. Es más, por mucho que quieras, raro será que puedas
mantenerte inactivo: te llegarán solicitudes de conexión que tendrás que aceptar
o ignorar. Pero es que: ¿realmente te merece la pena estar por estar?
4. No tener claros
tus objetivos
Empieza por el principio, pregúntate: ¿cómo quiero conducir
mi vida profesional? ¿Qué espero, y cómo puedo conseguirlo? Si eres un
arquitecto, participar en grupos de turismo te aportará más bien poco, por
mucho que te guste viajar. Si buscas empleo y presentas tu candidatura para
ofertas en las que no cumples los requisito, difícilmente te seleccionarán, por
muchas ofertas a las que te inscribas. Si eres enfermera, publicar imágenes con
frases motivacionales quizás coseche muchos “recomendar”, pero ¿te qué te
servirá?
5. Pensar que
LinkedIn sirve sólo para encontrar empleo
Aunque no estés en búsqueda activa de trabajo, LinkedIn
puede enriquecer tu entorno profesional con tendencias, novedades, contactos
interesantes y mucho más.
6. Creer que con
buscar empleo en LinkedIn, lo vas a encontrar
LinkedIn complementa, pero no sustituye, a otros canales y
vías de búsqueda de trabajo. Comprueba qué tipo de ofertas se publican, pero no
abandones otras fórmulas alternativas.
7. Automatizar
publicaciones
No, de verdad, publicar simultáneamente el mismo contenido
en todas las redes sociales en las que estás presente puede ahorrarte tiempo,
pero no es lo más rentable. No olvides que además, aquí el contexto es
diferente, LinkedIn tiene unos códigos de conducta y formas de expresión
diferentes a Facebook o Twitter. Ahora bien, automatizar no es lo mismo que
programar: puedes planificar con antelación tus actualizaciones en LinkedIn con
herramientas gratuitas con Hootsuite o Buffer, optimizarás tu tiempo y podrás
medir además el resultado (aparte de las propias estadísticas que LinkedIn
proporciona).
8. Agregar contactos
sin ton ni son
¿Irías por la calle repartiendo tu tarjeta de visita al
primero que se te cruza? ¿Pedirías a un desconocido que te deje sentarte en su
oficina sin explicarle para qué? En LinkedIn tampoco.
9. No personalizar
las invitaciones a conectar
Sobre todo, si no conoces ni tienes una relación directa con
ese profesional. Tómate la molestia de adaptar el típico “Me gustaría añadirte
a mi red profesional en Linkedin” o “Como eres una persona de confianza…”.
Explícale a tu potencial contacto qué tenéis en común, por qué estás interesado
en añadirle a tu red o qué puedes aportarle. Mejorará además la percepción
inicial sobre ti.
10. Enviar una invitación a conectar para
escribir una consulta o petición en el correo
Ese tipo de mensajes implican que esperas que el
destinatario te responda a tu demanda de información. Para eso, si el usuario
carece de cuenta Premium, tendrá que aceptar tu invitación a conectar. Pero, ¿y
si quiere contestarte, pero no desea añadirte a su red? Es mejor que envíes un InMail mediante
una cuenta Premium: el destinarlo podrá responderte sin problema. Deberás pagar
por contratar ese tipo de cuenta, pero tu acercamiento tendrá más garantías de
éxito.
11. Olvidar las
normas básicas de cortesía
Los mensajes de LinkedIn se empieza con un saludo (“Hola”,
“Buenos días”), terminan con una despedida (“Atentamente”) y en medio se
aprovecha para dar las gracias por la atención recibida. Como en cualquier otro
tipo de correo electrónico laboral.
12. Intercambiar
recomendaciones
Te lo aseguro: se nota. Y te resta credibilidad. Lo que en
un principio puede parecer un favor entre compañeros o amigos (“Yo te
recomiendo, cuento lo estupendo que eres y a cambio tú me escribes a mí otra
recomendación”) no sólo no sirve de nada, sino que denota poca profesionalidad.
Cuando pidas una recomendación, piensa bien a quién se la solicitas y cómo
puede complementar lo que tú ya cuentas en tu perfil. Cuando recomiendes a
alguien, ten en cuenta que estás ejerciendo de prescriptor explícito de su
valía profesional: ¿estás seguro de que lo merece de verdad?
13. Abrir un perfil usuario con nombre de empresa para promocionar tu negocio
Para eso están ya las páginas de empresa de LinkedIn, un
formato específico con características y funcionalidades especiales. Que
además, te resultarán más eficaces. En este ebook gratuito “LinkedIn para empresas” encontrarás completa información sobre cómo sacarle partido a LinkedIn en
marketing corporativo.
Y tú, ¿te has encontrado con alguna de estas situaciones en
LinkedIn?
Hola María, muchas gracias por compartir el artículo. Es verdad, tenemos que tener una estrategia al participar en esta red social. Como dices, tener un objetivo claro. A mi me ha servido mucho también participar en los debates dentro de los grupos, he conocido gente muy interesante.
ResponderEliminarTe comparto un artículo que traduje del The Huffington Post sobre 5 maneras de utilizar Linkedin para conseguir trabajo, espero sea de tu agrado. Un abrazo!
http://comoconseguirtrabajo.net/5-formas-de-utilizar-linkedin-para-coseguir-trabajo/
Hola César, gracias por compartir el artículo de The Huffington Post. Saludos
EliminarMuy buen artículo. Tienes toda la razón. Creo que linkedin es una de las mejores redes sociales que tenemos a día de hoy.
ResponderEliminarUn saludo.
Gracias Carmelo!
EliminarMe ha encantado! Me ha parecido interesante y el que más de uno debería de leerse..
ResponderEliminarGracias por compartirlo!
Me ha encantado! Me ha parecido interesante y el que más de uno debería de leerse..
ResponderEliminarGracias por compartirlo!
Gracias a ti Carmen por visitar este blog! Un saludo,
EliminarVoy a empaparme de tus consejos para actualizar mi linkedin urgentemente. Es uno de mis propósitos para el año nuevo. Como no fumo y salgo a correr... Muy interesante María.
Eliminar¡Hola Begoña! Genial ese propósito, verás como además es más sencillo (mucho más sencillo) que si quisieras dejar de fumar... Y como además veo que no fumas, más fácil aún ;-) y quién sabe, quizás nos encontremos corriendo por algún lado, alguna vez :-)
EliminarBuenos días María,
ResponderEliminarMe parece muy interesante tu post sobre los errores en LinkedIn. Siendo está una red social de medios profesionales, es importante que sepas donde te estás metiendo, y sobre todo, tener en cuenta cómo te ven los demás.
Nosotros, en Factoría Creativa, tenemos muy claro la importancia de saber gestionar muy bien las redes sociales. ¡Pásate por nuestro blog! tenemos información que te podría interesar.
Saludos
Gracias María. Un buen artículo sobre LinkedIn y las buenas prácticas de su uso. Hay alguna cosa en la discrepo contigo (automatizar publicaciones), o al menos discrepo en un título tan generalista, aunque tú tienes más conocimientos y más experiencia que yo así es que seguramente con el tiempo me termine dando cuenta que llevas razón.
ResponderEliminarUna cosa más al margen de LinkedIn. Me ha llamado la atención que uses Blogger, yo soy un usuario a tiempo completo de los productos de Google (quizá demasiado) y Blogger se ve siempre por los grandes especialistas de la red como el hermano pequeño de WordPress, el denostado. La verdad me ha alegrado que alguien con tantos seguidores prefiera Blogger a WordPress.
Un saludo.
Hola Hugo! Respecto a Blogger... Bueno, la verdad es que abrí este blog hace ya varios años, en 2010, y entonces Blogger me pareció una buena opción. Pero lo cierto es que tiene muchas limitaciones, muchas. Te reconozco que a día de hoy... si volviera a empezar un blog, optaría por WordPress sin dudarlo... Lo comento por si te lo estás planteando. ¡Y gracias por visitar mi blog! Un abrazo
EliminarOk. Muchas gracias. Queda claro. Es una pena, con el apego que le tengo yo a Google y todo el mundo me recomienda lo mismo, WordPress. En fin, será que lleváis razón.
EliminarUn abrazo.