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Facebook tiene ya más de 2.000 millones de usuarios en todo el mundo, pero ser la mayor red social no es lo que le caracteriza. Tampoco, ser el núcleo de un conglomerado que incluye otras de las dos redes sociales con mayor penetración del planeta: Instagram y WhatsApp.
Facebook tiene ya más de 2.000 millones de usuarios en todo el mundo, pero ser la mayor red social no es lo que le caracteriza. Tampoco, ser el núcleo de un conglomerado que incluye otras de las dos redes sociales con mayor penetración del planeta: Instagram y WhatsApp.
Porque Facebook no es ya solo una red social, ni un grupo de
redes sociales: Marck Zuckerberg ha desarrollado en torno a la empresa varios
negocios que apuntan hacia dónde está evolucionando la compañía. La compra, en
2014, de la firma de realidad virtual Oculus VR por 2.000 millones de
dólares, y Ascenta, que diseña y construye drones que funcionan con energía
solar, fueron solo el primer paso en la transformación tecnológica de la
compañía.
Así es como Facebook está reinventándose como red social:
1. Apuesta por la inteligencia artificial
Ya en 2014, Mark Zuckerberg anunció que la
inteligencia artificial (AI, en las siglas en inglés) era una de las grandes
prioridades de la compañía. La intención: replicar a través de AI sentidos
humanos como la visión y el oído, para que Facebook pudiera entender (y servir)
mejor a sus usuarios. La mayor parte de los desarrollos de AI realizados por
Facebook se han aplicado a reconocimientos de imágenes y vídeos, y a Facebook
Messenger, por lo que no resultan, a priori, demasiado espectaculares.
Pero la apuesta es clara y tiene incluso nombre:
Facebook Artificial Intelligence Research (FAIR), cuyo objetivo es “entender y
desarrollar sistemas con nivel de inteligencia humana”. En septiembre de 2017,
Facebook anunció la apertura de un gran centro de investigación en inteligencia
artificial en Montreal, Canadá, que estará especializado en “aprendizaje
reforzado” enfocado hacia el lenguaje, con el objetivo de crear asistentes
virtuales coherentes y útiles.
Y hablando de lenguaje… en julio de 2017 saltó a
los medios de comunicación la “inquietante” noticia de que Facebook había
tenido que desconectar dos máquinas con las que experimentaba en lenguaje
artificial, porque éstas habían sido capaces de crear su propio lenguaje,
incomprensible para los humanos, “con consecuencias imprevisibles”. La realidad
fue sin embargo mucho más prosaica y menos tenebrosa, como explican en Gizmodo
(“No, Facebook Did Not Panic and Shut
Down an AI Program That Was Getting Dangerously Smart”).
2. Entrada en el sector bancario
O en concreto, en el de las entidades de dinero.
Desde hace ya tiempo, en Estados Unidos Facebook está habilitada para operar
como entidad de dinero electrónico, lo que permite que los usuarios puedan
enviar dinero de persona a persona a través de Facebook Messenger. Desde el 30
de diciembre de 2016, puede hacerlo también en España, ya que desde esa fecha
figura en el Registro Oficial de entidades del Banco de España. Antes, en
octubre, consiguió también que el Banco Central de Irlanda le concediera
licencia para operar.
Los avisos de que “Facebook amenaza al sector bancario”
no se han hecho esperar. Pero en realidad, la incursión de Facebook en este
sector tampoco es nueva. De hecho, la primera relación de Facebook con la banca
data de 2012, cuando, en colaboración con el banco australiano Commonwealth
Bank, puso en marcha una aplicación para realizar pagos a través de la red
social. Más adelante llegó a otro tipo de acuerdos con entidades como ASB Bank
(Nueva Zelanda) o ICICI Bank (India) para dar acceso directo a sus servicios de
banca online.
Según consta en el III Ranking de Competidores
del Sector Financiero del IEB, “una potencial incursión en el negocio de
transferencias bancarias a nivel mundial (de Facebook) mermaría
considerablemente las comisiones aplicadas por las entidades financieras por
este tipo de operaciones”. De ahí que la compañía sea vista como una amenaza
por las entidades financieras.
3. A por el comercio electrónico
En octubre de 2016, la compañía lanzó en Estados
Unidos Facebook Marketplace, un servicio de compra y venta de artículos de
segunda mano entre particulares, pensado para competir con eBay y Craiglist. En
agosto de 2017 introdujo Facebook Marketplace de forma simultánea en 17 países
de la Unión Europea, en clara competencia, en el caso de España, con Wallapop.
Como en Wallapop, en Facebook Marketplace el
usuario puede buscar productos en venta cerca de su ubicación y negociar la
venta a través de mensajes directos (los pagos se realizan fuera de la
plataforma).
Facebook no ha indicado cuántos usuarios
utilizan Marketplace al mes, la única cifra que ha proporcionado es la del
número de artículos en venta en esta plataforma en Estados Unidos: 18 millones.
No es esta, por supuesto, la única incursión de
Facebook en el comercio electrónico. En mayo de 2016, Marck Zuckerberg se
propuso dar un nuevo impulso al social
commerce desde dentro de Facebook, ofreciendo la posibilidad de añadir una
sección de “Tienda” en las páginas de empresa, sin necesidad de utilizar
aplicaciones externas.
Para las páginas de Estados Unidos, se da la posibilidad
de que las compras realizadas en la “Tienda” se paguen directamente a través de
la página de Facebook (utilizando PayPal o Stripe, sin que Facebook cobre
comisión por ello) o redirigir a los clientes a un sitio web externo para
efectuar el pago. Las páginas de fuera de Estados Unidos no tienen habilitada
la opción de compra directa en Facebook: solo se puede incluir la opción de
solicitar más información a través de un mensaje, o bien enlazar con una web
externa.
No existen cifras, sin embargo, sobre el volumen de negocio generado a
través de estas “Tiendas”.
4. También televisión
En agosto de 2017 Facebook presentó Facebook Watch, una nueva
sección dentro de esta red social con vídeo y contenidos originales. Se trata
de una combinación de las posibilidades que ofrece Youtube con las opciones de
canales de streaming como Netflix. De
momento solo está disponible para un reducido número de usuarios en EEUU.
El canal incluirá un amplio abanico de formatos: desde
series y vídeos de telerrealidad a comedias o deportes en directo. Los
usuarios podrán acceder a los vídeos que compartan otros usuarios, visionar los
más populares en la comunidad de la red social y ver contenidos originales,
realizados tanto por usuarios desconocidos como por personajes reconocidos.
Además, las opciones permitirán comentar vídeos e incluso guardar
episodios para verlos más adelante. ¿Conseguirá Facebook Watch imponerse a
Youtube y a Netflix?
¿Y en el futuro? Está por ver, pero Mark Zuckerberg escribió
en febrero de 2017 una especie de “manifiesto” sobre cómo debe evolucionar su
compañía: en el texto, señalaba que es el momento de Facebook para “desarrollar
una infraestructura social que dé a la gente el poder de construir una
comunidad global que funcione para todos nosotros”. Y, con ello, resolver
algunos de los mayores problemas que enfrenta la sociedad, como "acabar
con el terrorismo, luchar contra el cambio climático y prevenir las
pandemias".
Ahí es nada.
Foto: FreeDigitalPhotos

Porque mas que una red se ha hecho mas publicitario y esto hace que sus propósitos no sean del todo visibles
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